¿Dónde los encontramos?

Los alimentos en cultivos y fermentados son fuentes naturales de probióticos. Algunos  alimentos donde se encuentran los probióticos de forma natural son ciertos tipos de yogurt así como sauerkraut, kefir (una bebida de leche fermentada), pepinillos, queso añejado y miso (una pasta japonesa de frijol de soya fermentado).

Comercialmente existen algunos tipos de yogurt y otros productos alimenticios con formulaciones que contienen probióticos. Para que las bacterias utilizadas durante el proceso de fermentación tengan un rol probiótico significativo, es necesario que éstas se mantengan vivas. Esto implica la conservación a bajas temperaturas del alimento, desde su fabricación hasta su consumo y sobre todo que estas bacterias puedan resistir a la acidez gástrica y a las sales biliares una vez ingerido el alimento.

También se puede consumir probióticos en forma de suplementos multivitamínicos, los cuales tienen recubrimientos especiales para que a su paso por el sistema digestivo,  esos ácidos gástricos no maten  la bacteria.